¿Qué es el Teatro-Foro?

¿Qué es el Teatro-Foro?

El Teatro-Foro es una técnica de las más usadas del Teatro de las Oprimidas (ver artículo anterior: ¿Qué es el Teatro del Oprimido?). También es LA técnica que me cambió la vida. 

El Teatro-Foro es una forma teatral, un paradigma, una pregunta, una investigación-acción colectiva. Para mí, es una magnífica pista para leer el mundo y actuar en él.

Propone compartir, analizar y poner en escena situaciones cotidianas de opresión vividas y elegidas por un grupo. Es una indagación planteada al público por medio de una pieza de teatro, de una creación colectiva que presenta la realidad tal como es,  con el fin de encontrar alternativas a un problema concreto vivido por la comunidad. No pretende transmitir un mensaje preestablecido ni enseñar una manera correcta de hacer, sino que simplemente abre un espacio para poder dialogar, buscar y ensayar colectivamente nuevas formas de actuar frente a las dificultades e injusticias vividas por la comunidad.

Es una puesta en escena que busca poetizar realidades cotidianas opresivas, visibilizarlas y ubicarlas en contextos sociopolíticos globales, para luego encontrar vías para su transformación gracias a la participación activa del público. 

El Teatro-Foro me cambió la vida. 

El Teatro-Foro cambia vidas.

No recuerdo la primera vez que he visto Teatro-Foro. Tal vez, la primera obra de foro que haya visto, fuera una pieza cuya creación había sido facilitada por mi. Tal vez me haya lanzado a montar obras de Teatro-Foro, sin nunca haber visto antes (…lo que hoy criticaría). Tal vez haya participado por primera vez en una obra de Teatro-Foro en Brasil, en el Centro do Teatro do Oprimido de Augusto Boal en el 2009. 

Allí sí que vi obras. Muchas obras de un estilo muy propio al CTO-Rio en el que aprendí bastante. 

La cuestión es, que el Teatro-Foro siempre me ha resultado familiar, muy mío, muy fácil. Siempre lo he tenido muy cerca, muy dentro, muy yo. Crear foros, pensar la dramaturgia del foro era inevitable. Lo sigue siendo.

Si que recuerdo obras de teatro participativo en mi escuela en Bélgica, diálogos con los actores, una curinga sin foro. Es uno de los pocos recuerdos maravillosos de la escuela, por cierto. 

También recuerdo la primera obra completa de Teatro-Foro que monté con el grupo de jóvenes SIN BARRiERAS Teatro, en el distrito Norte de Granada, “Mi Mundo y Mi Familia”. Fueron cinco años de creaciones y giras con el mismo grupo, cinco años más con otros grupos de varias edades generando foros teatrales y audiovisuales. 

En paralelo empezamos a crear “Con Mohamed”  con un grupo mixto de personas miembros de la asociación Llano Acoge en Zafarraya, una pieza que nunca vio el sol nacer, por mi curingaje, el grupo y el contexto. 

El Teatro-Foro es curiosidad, ética y solidaridad. Tiene que ver con interesarse por las opresiones propias y del entorno, con hacer(se) preguntas que generan preguntas, partir de las personas, de lo que vivimos, de lo que nos oprime.

También tiene que ver con indagar en lo que tenemos en común, en lo que deseamos transformar, personal y colectivamente. Propone recuperar y entrenar juntas nuestro poder sagrado (ver artículo anterior: ¿Qué es el Teatro del Oprimido?), nuestra fuerza vital para poder ponerla al servicio del bien común, de la vida, de las vidas.

Tiene por bases la ética y la solidaridad. Nosotras mismas nos reconocemos como oprimidas. La persona oprimida es una persona consciente de las injusticias sociales que le rodean y las percibe desde una mirada crítica. Para ser oprimida según el Teatro de las Oprimidas, es necesario que la persona tenga no solo necesidad, sino también deseo y voluntad de cambio: necesita, quiere y puede cambiar la realidad injusta y opresiva en la cual vive.

Es importante que este deseo y necesidad de cambio exista previamente en el grupo con el que vamos a trabajar desde la perspectiva del Teatro de las Oprimidas, principalmente si vamos a montar y girar piezas de Teatro-Foro. 

El Teatro-Foro es empoderamiento.

Un verdadero proceso de creación de Teatro-Foro permite acompañar el grupo en la recuperación de su deseo, voluntad y necesidad de cambio, a través de un trabajo de consciencia personal, corporal, grupal y político. Es acompañarle a activar su intuición, recobrar su fuerza, agitar su creatividad. Encuentra raíces en la educación popular y la pedagogía del Oprimido: ofrece una perspectiva crítica, artística y consciente para estar en el mundo. Estimula la autonomía y la acción para la soberanía de los pueblos. 

El Teatro-Foro es diálogo.

No solo genera diálogo entre personas, sino también a nivel intrapersonal. Abre la mirada tanto hacía el contexto global, como local, como íntimo, tomando en cuenta las relaciones de poder externas e internalizadas.

Recuerdo la obra “Un bar normal”, creada en la 3ª edición de la formación Participar Actuando. En la pieza, se muestra una agresión homófoba en un bar granadino, en la que uno de los personajes no quiere exponerse en una relación homosexual en el espacio público. Podemos entender fácilmente que, para enfrentarse y dialogar (o ponerle límites) a su opresor, la persona homosexual que tiene internalizado un personaje homófobo poderoso, tendrá que reconocer y dialogar con su propio homófobo interno antes de plantarse frente a su opresor, pasar de él, o dialogar. Sino no lo hace, el enfrentamiento está perdido.

Lo anterior tiene que ver con lo que propone el Arco-Iris del Deseo (sobre el que escribiré en otro artículo) o el trabajo de Starhawk sobre voces internas. “Si no aceptamos confrontarnos con nosotras mismas, nos arriesgamos a reproducir el paisaje de la dominación en los espacios que creamos para luchar contra el poder.” (Starhawk, 2015).

El Teatro-Foro y su lectura de la realidad, su dramaturgia son potentes herramientas analíticas y terapéuticas, por todo lo anterior y por qué dejan con la pregunta mágica: “¿Tu que harías en mi lugar?”, “Vosotras que haríais en nuestro lugar?”. Abre un amplio abanico de posibilidades para transformar el relato. Permite generar nuevos relatos desde la pregunta. En Teatro-Foro, reescribimos la historia. Nuestra historia. Esa pregunta en particular, es una pregunta que cambia la vida, abriendo diálogos allí donde operan los monólogos. Visibiliza nuestras dificultades, nuestros abusos, nuestras opresiones, nuestras formas de oprimir, nos permite indagar juntas en salidas, en cómo transformarnos y reinventarnos. 

En Teatro-Foro, la participación del público va mucho más allá del simple debate o diálogo con los actores y actrices. Se trata de un ensayo en actos. Al terminar la representación de la pieza, se analiza con el público, se comprueba que el conflicto puesto en escena resuena con las vidas de la platea y se les pregunta a los espectadores y espectadoras lo que harían en el lugar de los personajes de la pieza. Va más aun allá.

El Teatro-Foro es acción: invita al público a subirse a escena para probar, ensayar, imaginar y accionar alternativas a los problemas que vive en su cotidianidad. Se analizan las propuestas, se fortalecen, se mejoran colectivamente en escena. Va aún más allá.

El Teatro-Foro es escucha.

Recoge lo que aporta el público para seguir creando la obra, haciéndola nuestra, más comunitaria, más integradora de la complejidad de la realidad social.  Los aportes de público sirven para el desarrollo posterior de la obra. El público también participa pues en la creación. La participación se amplia.

Por ejemplo, retomando nuestro ejemplo de homofobia interiorizada, en análisis de la pieza “Un bar normal”, muchas personas del público pedían intervenir en un momento íntimo de la pareja que no existía en la pieza. La única escena que ofrecía algo cercana a ello, era una breve conversación telefónica (un recurso muchas veces usado por falta de tiempo a la hora de desarrollar diferentes escenas a lo largo del proceso de creación). Era evidente que ese momento no le bastaba a nuestro público y que en caso de seguir con la pieza, hubiera sido interesante incorporar una escena íntima entre los dos compañeros. 

Cuanto más perspectivas del problema integramos en la teatralización del conflicto, más rica puede ser la búsqueda de alternativas. El Teatro-Foro es una creación colectiva sobre un problema colectivo para indagar alternativas colectivas y otras, conjuntamente. Añado: un problema colectivo puede ser muy íntimo, siendo compartido por comunidades enteras. El anterior ejemplo de homofobia incorporada es una ilustración clara. 

Si el Teatro-Foro es un zoom en un momento concreto de la realidad social, siempre tiene en cuenta el contexto, macro y micro.  Es un zoom que a la vez permite ampliar la mirada, y entonces el encuentro de respuestas diversas, adaptables a distintos contextos. Pero no habla de historias individuales, individualistas. Es un teatro del Nosotras. Desde mi visión, vincula constantemente la realidad concreta, cotidiana, consensuada, con lo más íntimo, consciente e inconsciente de las personas, con las estructuras de poder, mitos e instituciones en vigor. 

El Teatro-Foro es un ritual para transformar esas estructuras tanto externa como internamente. Permite vernos en escena, o en la consulta (otro escenario), para comprender lo que nos acontece. Invita a hacer un “stop”, a parar la realidad cotidiana, observar y sentir cómo nos atraviesa el mundo para poder cambiarlo, si así lo necesitamos. Abre espacio para la expresión y los sentidos, para la creación simbólica, alegórica, permitiendo al inconsciente socializado y al sagrado hacerse visibles. Poetiza la realidad y la reinventa. 

El Teatro Foro es un abanico de posibilidades para actuar, sentir, crear la vida que deseamos. Nos invita, nos anima a ser protagonistas para crear el futuro que soñamos, juntas, con arte, en escena y en el mundo.

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